sábado, 16 de marzo de 2013

Historias buseteras- 4. Casanovas a bordo



Empecemos con la definición según la RAE de Casanova: Hombre famoso por sus aventuras amorosas.

 

¡AVENTURAS AMOROSAS! Y sí, en toda una aventura se vuelve montarse a un bus y tener al lado a un casanova, un don Juan… ¡Y ‘POCO AGRACIADO’! - Porque seguramente, un hombre agraciado, inteligente y audaz, en el último lugar que se le ocurriría conquistar sería en un bus. –

Pregunto antes de entrar a profundidad: ¿Conocen algún matrimonio que diga –La vi en el bus, y sentí ese flechazo, le di el puesto, le compré el ‘maní pegao’ que vende el que se monta, y ahora está a mi lado, es el amor de mi vida? Si es así, puede irse de este blog, sino, adelante, siga leyendo con total confianza.

En fin, mirándolo desde otro punto, y poniendo la típica situación a la que los tengo acostumbrados (bus a las 6:00p.m. a reventar) un Casanova no sentaría mal. ¿Por qué? Mujer, he aquí la razón: Porque si el hombre va sentado, usted solo es poner cara de ternero ¡Y va sentada por el resto de su viaje! El tema está en saber cambiar el número celular o pin, y listo.

Pero si por el contrario, en una situación de ‘hora valle’ (nombre técnico dado por los especialistas en transporte urbano para definir la hora donde no se monta nadie a un bus)  es realmente cansón. EXPERIENCIA PERSONAL: 6:00a.m. , uno con el ojo medio cerrado, todavía recibiendo señales de humito de la cama, el bus totalmente vacío; se sube un hombre y se sienta a mi lado ¿POR QUÉ CARAJOS A MI LADO… SI TENÍA TODO EL BUS VACÍO?  

Mujeres, atención, aquí va el truco

-Si tiene audífonos ¡ÚSELOS! Coloque la música a todo volumen – Que hasta el chófer la escuche- -

Si por el contrario, no tiene

- ¡HÁGASE LA DORMIDA! Pegue el cachete a la ventana y abra la boca para que se deslice la partícula de saliva y sea más creíble.

Y para que no digan que soy feminista... Queridos hombres, créanme, el ceder un puesto, impostar una sonrisa o intentar entablar una conversación, o peor aún, escribirle por chat a su amigo ‘Tengo a mi lado a una mujer hermosa’ para que ella lo lea  -porque es imposible no leer el celular de quien va al lado de uno en el bus, y eso ya lo expliqué en otra historia-  no lo hará el futuro prospecto a algo de esa mujer (o bueno, de pronto hombre, con eso de hombre con hombre, mujer con mujer, así mismo y el sentido contrario… baaaah)

¡ATERRICE! Usted sale perdiendo.

Al ceder el puesto, le toca irse de pie; al irse de pie, se somete al ‘toqueteo’; al someterse al ‘toqueteo’ , lo roban; y si lo roban ¡SE LE PIERDE EL NÚMERO FALSO ANTES DADO!

Ya para terminar, hablando de números falsos, hombre, si pide el celular, recurra a mi consejo

- ‘Te timbro y guardas mi número’. Amigo, si no siente el brrrrrr o si ella no saca el celular, lamento decirle ¡LE VIERON LA CARA!

Mujeres, sigan aprovechándose de los hombres 'Casanovas' que ceden puestos, goce de las aventuras amorosas, mientras ellos aterrizan y se dan cuenta que son los que salen perdiendo... de aquí a que lo hagan, ya ustedes tienen un carro y no volverán a tocar un bus.

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